LA PINTURA COMO EXPERIENCIA


Paisaje abstracto del Garruchal, obra de Juan Mariano Balibrea
Paisaje abstracto del Garruchal, obra de Juan Mariano Balibrea

“La capacidad de considerar la vida bajo un prisma artístico no es privilegio de unos cuantos especialistas dotados de cualidades singulares, sino que está al alcance de toda persona mentalmente sana a la que la naturaleza haya favorecido con un par de ojos”

           

            Henry Schaefer-Simmern.


¿SOLAMENTE PINTOR?

"Tres montañas" (DIEZ AÑOS EN LA LUNA). Juan Mariano Balibrea.
"Tres montañas" (DIEZ AÑOS EN LA LUNA). Juan Mariano Balibrea.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Juan Mariano nunca se he definido exclusivamente como pintor.

Es verdad que ha dedicado una parte de su trabajo creativo a la pintura, tratando de encontrar el equilibrio entre la experiencia de la pintura, la enseñanza de las artes plástico-visuales, la labor docente como formador y la escritura. En las épocas en las que ha prevalecido la pintura, su trabajo de los últimos años se ha caracterizado por explorar dos vías expresivas: una, la vía de la representación plástica de sus ideas, vivencias y sentimientos (generalmente, en clave expresionista/pop); otra, la vía de la experimentación formal, tratando de encontrar en el mismo hecho de pintar una actividad gratificante (generalmente, en las proximidades de la abstracción expresionista).

Hace unos días, el artista me comentó que, tras un periodo extenso de composiciones figurativas (NO ERA ESTO, AMOR MÍO. NO ERA ESTO…”), le apetecía volver a encontrarse con la pintura abstracta. En un principio, para retomar algunos asuntos que dejó pendientes en los años noventa (DIEZ AÑOS EN LA LUNA); y posteriormente, para investigar en una de las orillas de la abstracción lírica. “Pintar es una actividad primitiva; una actividad que nos conecta con nuestro pasado como especie, con nuestro desarrollo. El simple hecho de extender de la pintura sobre un soporte, o de mezclar unos colores para obtener otros matices, o de añadir materiales diversos para jugar con las texturas, o incluso el juego o la habilidad para descubrir formas emergentes entre los caprichos del azar, son experiencias apasionantes. En los últimos diez años, que han estado dedicados a la formación de otros maestros y a la formación en arteterapia, una de las actividades “tipo” o “modelo” que mas he trabajado ha sido el taller de PINTURA (el taller de la pintura, el descubrimiento de una manera de pintar muy distinta a la que le han enseñado a la mayoría de la gente). Además, cuando trabajo en el taller creativo con los niños y niñas de las Aulas Hospitalarias, la pintura es la actividad que más les gusta. Y cuando trabajo en el instituto el tema del COLOR y la mancha, a través de la historia de Pollock o de Rhotko, los chavales disfrutan muchísimo en las clases.”


EN EL TALLER

A veces, Juan Mariano ha trabajado directamente del natural (como es esta foto, tomada en la ribera del río Segura, entre Cieza y Abarán). Nunca ha querido mostrar esos bocetos en sus exposiciones. Para él, eran simples apuntes.

Su obra casi siempre se ha desarrollado en el taller. No tiene muchas fotos de su trabajo, porque, según el pintor, cuando está trabajando no quiere interferencias (solamente la música y el tabaco).

No obstante, con su hijo y con su sobrino, sí ha hecho algunas excepciones. En estas imágenes he agrupado las escasas muestras fotográficas que me ha aportado su compañera Marisa.


ALGUNAS TOMAS FALSAS


REGRESO AL FUTURO

Juan Mariano Balibrea. Una de las cartulinas primeras...
Juan Mariano Balibrea. Una de las cartulinas primeras...

Vamos a repasar las exposiciones de Juan Mariano a la inversa:  desde las exposiciones más recientes, celebradas en los últimos años, hasta la primeras (allá por 1969-1970). Han pasado bastantes años desde que el pintor, un joven de 18 o 19 años, realizaba grandes murales sobre papel de embalar y los presentaba, cedidos o regalados, en ciertos bares (¡el yerbero!, los zagales...); o bien se los deba a sus amigos, para sus pisos de reuniones clandestinas y citas amorosas.

Su primera exposición (si la memoria no le falla), la realizó en Mula, en la Casa de Cultura. Se trataba de una serie de 60 cartulinas pequeñas (en A-4), en las que experimentaba con la pintura al óleo sobre papel. Cargaba todas las obras en una carpeta grande; cogía el autobús de la una y cuarto, y con ayuda de algún amigo de la localidad, las grapaba directamente en las paredes. Tras Mula, vendrían otras localidades: Yechar, Fortuna, Pueblo Joven (Murcia), Club Clao, Ateneo de Cieza...). 


EL POP-ART Y LA CULTURA DEL BARRIO

Juan Mariano Balibrea. Pintura sobre cartón. HOMENAJE A "CELTAS CORTOS"
Juan Mariano Balibrea. Pintura sobre cartón. HOMENAJE A "CELTAS CORTOS"

Juan Mariano siempre ha utilizado el dibujo y la pintura para interpretar las imágenes de la publicidad o del mercado; pero nunca le ha interesado hacerlo desde una postura seguidista de la obra pictórica de los cinco grandes pintores americanos del pop-art (costa este), si no desde la óptica más ludica y "expresionista" de algunos de los artistas ingleses vinculados con esta tendencia. 

"Al fin y al cabo -me comentaba el otro día Juan Mariano-, el POP-ART es una vivencia, una actitud ante la vida; el pop es la consecuencia de la cultura en la que uno se ha criado cuando era un niño o un adolescente de barrio: las calles, los futbolines, los tebeos de Hazañas Bélicas, las novelas de Marcial Lafuente Estefanía, la música de Los Bravos y el Duo Dinámico, los tebeos de las niñas, los bares, los coches del primer desarrollo, la gente, los carteles de aquella primitiva publicidad de los años 50 y 60."

Esta obra fue un regalo que hizo el pintor, en los años 80, para su compañera Marisa (que por quellos años, fumaba Celtas largos).

 


ALGUNAS DE SUS OBRAS, SÓLO SE CONSERVAN EN FOTOS

En los años ochenta, Juan Mariano realizó varias pinturas murales
En los años ochenta, Juan Mariano realizó varias pinturas murales

Muchas obras de Juan Mariano han desaparecido. Algunas, porque fueron hechas en papel (el pintor no se podía permitir comprar "lienzos" cuando era estudiante). Otras, por accidente, y otras por desidia de algunas administraciones.

Por ejemplo, el mural que realizó en Molina de Segura, en 1987, en una de las paredes del auditorio del parque de LA COMPAÑÍA, se destruyó con las nuevas obras del citado parque.

Me ha contado el pintor que fue una de esas experiencias íntimas que le dan sentido a la vida. A propuesta de un amigo y gestor cultural de Molina, una mañana de sábado, Juan Mariano se enfrentó a un muro de grandes dimensiones para realizar un mural; estuvo acompañado de su compañera Marisa, otro amigo y compañero (Manolo Illán) y de sus hijos (Pablo y Manolín).

El mural reflejaba uno de esos "planos cinematográficos" que tanto le gustaban diseñar al pintor en aquellos años de finales de los ochenta (músicos callejeros, la cabra haciendo equilibrios, chicas, chicos, historias de amores y desamores...  y la gama de colores cálidos que ya había utilizado en su exposición BEREBERE).


LAS FOTOS QUE HEMOS PODIDO RECUPERAR


MURAL REALIZADO EN ÁGUILAS PARA UN PROGRAMA DE TELEVISIÓN

En el verano de 1985, mientras pasaba una semana de camping en Mojacar, mi amigo Marcos Salvador Romera me propuso que realizara un gran MURAL en Águilas, mientras se grababa el programa de la televisión regional (TV1) en el Puerto de Águilas. Todo fue una gran improvisación, pero el mural pudo terminarse antes de que finalizara la conexión. El presentador era el conocido periodista Ángel Montiel. Se reclutaron algunos grandes tableros de los que se utilizan para hacer los escenarios en las fiestas; se unieron entre sí y sin más preparación, me lancé a dibujar un boceto de un mural "playero", típico de la pintura que realizaba por aquellos años. Trabajé con pinturas plásticas y acrílicas, y a todo ritmo: no había posibilidad de rectificar nada. Pero era tan grande que, durante la hora y media del programa, no me daba tiempo a terminar aquella obra. Marcos se ofreció a ayudarme, aunque su manera de extender el color era diferente a la mía, pero fue divertido. Marisa, mi compañera, me ayudo con los botes de pintura y las mezclas, y alguna amiga realizó fotos para reflejar en acontecimiento (por aqueños años, no se utilizaba el término "evento").  Se hicieron varias entrevistas cortas durante el programa, pero era importante que, al llegar el final, el mural estuviera acabado. Y así fue. 


FOTOS DE INAUGURACIONES RECUPERADAS

Ordenando algunas carpetas “oxidadas” de hace bastantes años, encontré algunas fotos de ambiente que pueden servir para mostrar lo que fueron algunas de la exposiciones de los años 80. Comenzaré por mostrar tres o cuatro fotos de BEREBERE, la exposición dual que presenté en la Sala de Exposiciones del Colegio de ARQUITECTOS de Murcia, en 1986. El objetivo de la exposición era doble: por un lado, explorar las posibilidades de unos PAIASAJE INVENTADOS en los que siempre aparecía la silueta de la CATEDRAL DE MURCIA Y LA TORRE en la línea del horizonte. Se trataba de un juego muy surrealista que me permitía incluir imágenes imposibles en contexto no habituales. Y en segundo lugar, mostrar una serie de “glosas” del cuadro principal de la exposición, unos cartones realizados con óleo y acrílicas que jugaban con las tonalidades y matices del paquete de cigarrillos CAMEL.


INAUGURACIÓN "QUERIDA TÍA CONCHA" EN LA SALA MUNICIPAL DE MURCIA, EN SANTA ISABEL

Imagen recortada en madera de uno de los personajes de la exposición

Un año antes, presenté en la Sala Municipal del Ayuntamiento de Murcia (Plaza de Santa Isabel), la colección de postales titulada QUERIDA TÍA CONCHA. Se suponía que yo volvía a Murcia y que le escribía a mi tía, que vivía en Madrid, la grata impresión que me había causado la ciudad. Pero no por las “postales” típicas que se expenden en los kioscos, si no por otras POSTALES con gentes y lugares no habituales de la ciudad. La exposición se presentó a los pocos meses en Madrid: primero, en la Galería QUORUM, en Plaza de la Ópera; y después, a las pocas semanas, en la Casa Regional de Murcia en Madrid, en la calle Fuencarral. En realidad, he encontrado muy pocos testimonios gráficos, porque en aquellos años no llevaba ese cuidado en el momento de la inauguración. Seguro que alguien tendrá fotos de aquellos “eventos”, pero a saber quién y dónde. De momento, mostraré algunas fotos y algunos documentos.


FOTOS DE "LA MATANZA, TE QUIERO Y OTRAS HISTORIAS", GALERÍA CHYS EN MURCIA

En 1984, presenté en la GALERÍA CHYS,  la galería murciana de la calle Trapería, la exposición titulada LA MATANZA, TE QUIERO Y OTRAS HISTORIAS. En dicha exposición recuperé el lado más salvaje del expresionismo. Un año antes, había comenzado a realizar dibujos y aguadas en esa actitud (Cafetería AULA y Hotel LA CUMBRE, en Mazarrón). Pero aquí trabajé con óleos una serie de personajes extraños y deformados por las circunstancias de la vida. No obstante, en la exposición había de todo: un poco de humor, un poco de experimentación y algún detalle en el espacio expositivo: un CEDITO que me dejó prestado un feriante de Javalí Nuevo (su hijo había sido alumno mío durante varios años). Los amigos y visitantes aprovechaban la presencia del cerdito para echarse las fotos de rigor.

Unos meses más tarde, la exposición se presentó en CAJAMURCIA, en el Aula de Cultura de Cartagena.


FOTOS DE LA EXPOSICIÓN EN EL HOTEL LA CUMBRE, DE MAZARRÓN

Tras la exposición de DIBUJOS, ESMALTES y AGUADAS celebrada en la Cafetería AULA (1984), presenté una selección de obras en los salones del Hotel LA CUMBRE, en los meses de verano. Recuerdo que yo estuve pocas veces en la exposición, pero he encontrado algunos fotos que no tenía de las obras vendidas y de los dípticos utilizados para la presentación a los medios. La novedad en esta exposición estuvo en la incorporación de varias imágenes realizadas con esmaltes sintéticos, una técnica que estuve explorando durante unos meses, y que luego dejé abandonada por la dificultad de trabajar las mezclas con ese tipo de pintura. Pero algo he encontrado en los archivos.

Recuerdo que los cartones tratados con esmaltes pretendían reflejar una especie de cartas del TAROT muy personales. El proyecto no se desarrolló totalmente, pero estoy tratando de recuperar las "cartas" que tengan los amigos y la familia. De las vendidas, no tengo las direcciones.


ALGUNOS CARTELES (CUANDO HACER UN CARTEL TENÍA SU IMPORTANCIA)

En los años 80, siempre utilicé los CARTELES para anunciar por calles, cafeterías y tiendas las exposiciones en Murcia. Dejando al margen el "boca a boca", las invitaciones por sobres para los amigos y la posible reseña en la prensa regional, los CARTELES tenían sentido para dejar constancia pública. De esa forma, las exposiciones de los 70 (HORIZONTES, DEL TIEMPO DETENIDO y MURCIANOS DE DINAMITA), tuvieron sus propios carteles, unos realizados en serigrafía casera y otros realizados en imprenta mediante ayudas o subvenciones. Al llegar los años 80, los carteles siempre estuvieron pagados por mi (eran otros tiempos). En orden cronológico, se sucedieron DIBUJOS Y AGUADAS, LA MATANZA, QUERIDA TÍA CONCHA, BEREBERE y OCÉANO DE SILENCIO. A partir del año 2000, solo se presentaron en sociedad dos exposiciones, DIEZ AÑOS EN LA LUNA y NO ERA ESTO, AMOR MÍO, NO ERA ESTO.