MEMORIA, ÁLBUM Y COMENTARIOS

Un alumno de 3º B, trabajando las cinco propuestas iniciales sobre el ARTE ABSTRACTO

Las actividades realizadas en el curso 2010-2011,  han sido distintas de las realizadas en el curso anterior, cuando sólo tenía 22 alumnos/as agrupados en un único grupo.

Este curso, ante el éxito de aceptación por parte de los alumnos/as que venían de 2º ESO, he tenido que impartir tres talleres (tres grupos), con características muy distintas entre sí.

En un principio, el listado de ACTIVIDADES y la programación, en general, eran muy parecidos al del curso anterior; pero a las pocas semanas, me dí cuenta de que cada grupo exigía por mi parte una intervención diferenciada. Por lo tanto, lo importante no es si las propuestas y los artistas seleccionados han sido los mismos; lo importante es la necesaria individualización del proceso. Por ese motivo, pienso realizar dos tipos de entradas: por un lado, un recuerdo de las PROPUESTAS DE ACTIVIDADES, mostrando una breve selección de trabajos (necesariamente diferentes a los del curso pasado). Y por otro, CARPETAS DE TRABAJOS de algunos alumnos/as, para observar y reflexionar sobre la utilidad o la validez de las propuestas.  


Quizá los mejores años de exprimentación e investigación hayan sido los tres últimos cursos en el IES ABANILLA, en los que pusimos en marcha la optativa de 3º ESO, TALLER DE EXPRESIÓN CREATIVA. Gracias a todos mis alumnos y alumanas, he podido crecer y experimentar nuevas experiencias y actividades en un proceso de diálogo constante.


BODEGONES: REPRESENTAR OBJETOS DE MANERA SUBJETIVA

Inspirándonos en algunas de las obras de PHILIPS GUSTON, les propuse a mis alumnos que eligieran algunos objetos que les gustaran, que fueran importantes en su vida. O bien, al contrario, que representaran algunos objetos que les hicieran sentirse mal, objetos con los que no mantuvieran una buena relación por algún motivo personal.

Tras ver algunos bodegones “contemporáneos” de varios artistas, cada alumno/a tuvo que realizar varios bocetos. Tras una conversación personal conmigo, finalmente elegían una de las propuestas y la ampliaban en el formato de los cartones habituales en el taller.

Por desgracia, de esta promoción ejemplar, perdí los archivos generales de sus CARPETAS VIRTUALES por un error informático, y solo dispongo de unos cuantos trabajos.  Pero la propuesta, que ya había trabajado en cursos de ARTETERAPIA con personas mayores, me dio mucho juego para facilitar la comunicación oral con ellos/as. 

 

ALGUNAS OBRAS REALIZADAS



REINVENTANDO EL POP-ART

A diferencia de la programación de ACTIVIDADES del curso pasado en Taller Creativo, este año hemos trabajado una Unida Didáctica dedicada al POP-ART. Entre otras cosas, iniciamos el trabajo observando y analizando la utilización de ciertas IMÁGENES POP en las camisetas, mochilas, tiendas de mobiliario y decoración, anuncios, etc.

Posteriormennte, los alumnos/as hicieron un viaje de regreso a los años 60, para conocer algunas obras destacadas de Andy Warhol, en particular, y de otros artistas de Estados Unidos y de Europa, en general.

Y tras las actividades de percepción visual, los lancé a trabajar en una propuesta muy simple: CONVERTIR EN TEMA O MOTIVO DE UN CUADRO, DE UNA OBRA PLÁSTICA, UN TEMA VULGAR, UN OBJETO, UN HECHO, UNA IMAGEN, QUE ESTÉ PRESENTE EN SU VIDA COTIDIANA.

El resultado ha sido muy plural: algunos se basaron en las referfencias visuales ofrecidas, sobre todo Andy Warhol, y otros trataron de buscar algún objeto o hecho de su contexto más cercano.

El colorido y el tratamiento de la IMAGEN, por lo general, ha sido valiente, colorista y atrevido.

Quizá los mejores años de exprimentación e investigación hayan sido los tres últimos cursos en el IES ABANILLA, en los que pusimos en marcha la optativa de 3º ESO, TALLER DE EXPRESIÓN CREATIVA. Gracias a todos mis alumnos y alumanas, he podido crecer y experimentar nuevas experiencias y actividades en un proceso de diálogo constante.


GALERÍA DE FOTOS DE LA EXPERIENCIA


LA ÚLTIMA LECCIÓN SOBRE ANDY WARHOL

LA ÚLTIMA LECCIÓN SOBRE ANDY WARHOL.

 

Quizá sea hoy el último día que preparo en casa la lección del día siguiente. Al menos, la última lección en el presente curso 2010-2011, en el IES ABANILLA, en ese instituto tan deseado por toda una comunidad educativa de esta localidad, y que inauguró Mariano Rajoy cuando era Ministro de Educación, tan sólo unos meses antes de que yo comenzara a hacerlo mío por un periodo de doce años.

“Hacerlo mío” quiere decir habitarlo; convertirlo en un espacio de vida y aprendizaje; transformarlo en una sala de exposiciones permanente en la que la Educación Plástico-Visual, la materia que he impartido desde que decidí opositar a la Enseñanza Secundaria, pudiera convertir sus paredes vacías en nuevas composiciones activas de formas y colores; composiciones que den vida a las ideas, a las vivencias, a las emociones, que siempre son “peligrosas”, y a los sueños de los jóvenes que han compartido el taller con los distintos profesores/as del Departamento.

Las ARTES PLÁSTICO-VISUALES pueden ser una buena herramienta para representar un boceto de un mundo que sea más armónico. Un mundo más justo en el que se den cita, como si se tratase de un encuentro de amigos/as, las palabras más hermosas, la ciencia que abre caminos a un futuro digno para todos los seres humanos, el pensamiento que interroga la realidad recibida, la cultura de siempre, y la que aún no ha sido creada, la Educación Física y la Educación para la vida adulta (esa vida que ahora, desde que la crisis hizo acto de presencia en nuestras vidas, se ha vuelto mucho más arisca con el futuro de los más jóvenes).

Pero aunque sea el último día del curso, aún podemos impartir la última lección que me quedaba en mi programa: una lección que habla del ARTE y de la necesidad del DIÁLOGO. El arte, entendido como forma de vivir el mundo, de sentirlo, de interrogarlo y de replantearlo en forma de nuevas concreciones visuales; y el arte, también, como valoración de las creaciones de otros artistas anteriores, de otros hombres y mujeres que eligieron el mundo de las emociones para expresarse y dirigirse a otros seres humanos; seres humanos que han recorrido todos los tiempos históricos y todas las culturas de este planeta que se debate entre el agotamiento de sus recursos naturales y la salvación por la convivencia y el entendimiento. Pero no sólo debemos aprender a valorar el bagaje de la humanidad; también debemos aprender a valorar las novedades con las que nos sorprenden los jóvenes artistas de estos tiempos inciertos.

¿Y el diálogo? ¿Qué tiene que ver el diálogo con las vivencias artísticas y con una materia que se llama Taller de Expresión Creativa? En mi opinión, mucho. Porque aunque yo sea solamente el profesor de Artes Plásticas y enfatice la experimentación creativa con los materiales y herramientas del taller, a fin de que podáis expresar vuestras ideas, vivencias, emociones y sueños, si esas obras no sirven para establecer una comunicación con los otros/as, o con vosotros mismos, se convertirán en un simple ejercicio de habilidades gratuitas. Vivimos en una sociedad que funciona gracias a la comunicación; comunicación que a veces nos sorprende por su rapidez y su inmediatez. Pero no nos engañemos: a pesar de esas características que he mencionado, la mayoría de la población no dispone del conocimiento de los códigos adecuados para interpretarla. Es más, una abundancia excesiva de comunicación, y una cierta ceguera inducida por los poderes públicos ortodoxos, puede llegar a embotar los sentidos de los espectadores/as, anulando el mensaje. Pero nosotros en el taller, hemos trabajado la COMUNICACIÓN como si fuera un vehículo para recorrer los caminos intermedios entre los seres humanos, los compañeros/as, a través de los distintos lenguajes (la música y los sonidos, la plástica y lo visual, las palabras habladas y las palabras escritas, los símbolos y los signos, los gestos corporales…).

El DIÁLOGO supone una dimensión más íntima de la comunicación. Pero además de ser un elemento de comunicación entre todos nosotros, es una de las herramientas más hermosas que tenemos para solucionar los conflictos que salpican la convivencia diaria, para acercar las ideas y las diferencias, y para rellenar los agujeros negros que dejamos cada día, aparcados en los arcenes por el ritmo excesivo, las prisas de un reloj sin control y las rutinas. Una palabra, un gesto, una mirada directa entre los ojos de dos personas, pueden aminorar la soledad de esta manera alocada de vivir que nos han impuesto los que dirigen ese nuevo invento de los MERCADOS, de los que nos imponen un consumismo despiadado a golpe de anuncios y carteles, y de los que pregonan los intereses egoístas en contra de la cooperación y la colaboración. Una palabra, un gesto, una mirada directa entre los ojos de dos personas, pueden aminorar la incomprensión, las fronteras invisibles de dos grupos enfrentados, y las diferencias heredadas y no cuestionadas durante cientos de días, semanas y meses. O durante años.

Hay otros métodos para solucionar los conflictos, porque los conflictos caminan de la mano del desarrollo de nuestras acciones. Pero esos métodos que, seguro, todos tendréis en la cabeza en este momento, no sirven para arreglar los conflictos. Al contrario, sólo sirven para empeorarlos, para convertirlos en montañas de granito o en muros hormigonados por la vergüenza de las diferencias.

Por ese motivo, en el Taller de Expresión Creativa, alguna veces os he dicho a os alumnos/as que cogierais un papel y un lápiz, y que dialogarais con vosotros mismos para traducir a palabras vuestras creaciones plásticas. Esas manchas de colores, esas líneas inseguras, esas formas que representan deseos, miedos o lugares de sombras, deben ayudarse de las palabras para que, en primer lugar, os comuniquen a vosotros las cosas que estaban latentes en los cartones, esperando la mirada atenta y el verbo preciso para que tomen cuerpo. Pero eso es sólo el primer nivel, un nivel necesario para aprender a sobrevivir. El segundo nivel es el DIÁLOGO con los demás, con los amigos y amigas, con los hermanos, con los padres, con los compañeros de clase, con los profesores y profesoras… Pero no sólo sirve esta herramienta para solucionar los conflictos o las tensiones; también es muy útil para establecer puentes, para construir relaciones, para inventar planes y planos. Y para soñar con la otra persona.

 

Soñar tiene sus riesgos. Y dialogar tiene sus enemigos. Quizá algún día os encontréis con gentes que no saben dialogar. O que no quieren dialogar. Porque dialogar es ceder en parte, expresar y aceptar (la cultura del diálogo y del entendimiento). Y por desgracia, hay gente que practica la INTRANSIGENCIA y la INTOLERANCIA, y que hace gala de ello. Por desgracia hay gente que, de principio, no quiere acercarse al otro para dejar que las palabras, o las imágenes, aminoren las diferencias.

 

Os voy a contar lo que le pasó a Andy Warhol en el año 1964, cuando, aún joven, comenzaba a destacar en el panorama artístico de Nueva York. El arquitecto Philip Johnson le encargó un gran mural de 36 metros cuadrados para el pabellón New Yorker State. Warhol, tras aceptar el trabajo, empleó viajas fotos policiales de 13 criminales buscados por la policía, y las colocó sobre placas cuadradas de esmalte. A los pocos días de inaugurar el pabellón, se levantó una creciente ola de indignación general que llegó hasta el mismísimo gobernador del estado, Nelson Rockefeller. ¿Cuál fue el motivo de la indignación? Pues que las fotos que había elegido el artista eran en su mayoría de hombres italianos y, además, que gran parte de ellos ya no estaban perseguidos en ese momento. El gobernador del estado trató de evitar que no se percibiera la obra como una discriminación visual hacia todo el grupo étnico italiano. Finalmente, Warhol, tras algunas tensiones, tuvo que rectificar su obra y recubrir los murales de pintura plateada, toda vez que no lo dejaron retratar, en lugar de los delincuentes mencionados, al director de la exposición, que lo detestaba. Es decir, que en algunos contextos concretos, la intervención del artista debe ser muy cuidada, para saber anticiparse a los posibles malentendidos que puede causar una determinada obra. Por eso tuvo que rectificar, porque con su propuesta, una gran parte de la población de origen italiano se sintió herida, y más, cuando esas fotos de personas acusadas ya no estaban en los archivos de la policía.

 

Andy Warhol fue un gran artista; un artista que revolucionó las imágenes de su tiempo, tanto por sus procedimientos artísticos como por la elección de algunos temas. Ese hecho, nos tiene que hacer reflexionar a todos/as sobre el papel que puede desempeñar en la sociedad el arte de vanguardia (y en aquellos años, el POP-ART y la obra de Andy Warhol eran los mejores ejemplos de una visión rupturista y transgresora). El contexto en el que se exhibe una obra, por suerte o por desgracia, determina en buena parte la difusión posible de sus ideas. No es lo mismo presentar una serigrafía con la imagen de una silla eléctrica en el interior de una sala de arte, a la que acuden muy pocas personas por lo general, que colocarla en la puerta de unos grandes almacenes. Y no es lo mismo utilizar una imagen por algún impulso o decisión poco acertada (lo que puede traer consecuencias), que planificar detenidamente el mensaje que se desea transmitir y el modo o canal por el que se va a difundir.

 

Algo parecido le ocurrió al famoso fotógrafo italiano Oliverio Toscani, aunque de signo contrario. Sus fotos provocadoras fueron durante años la imagen publicitaria de la conocida firma italiana Benetton. Mientras que las propuestas gráficas del fotógrafo beneficiaron la imagen de la compañía italiana, haciendo campañas de denuncia sobre el SIDA, la discriminación racial, el hambre en el mundo o la xenofobia, todos estaban muy contentos, incluyendo a los dirigentes de la gran empresa y al mismo artista. Pero cuando Oliverio Toscani decidió tocar un tema sensible para los americanos, la pena de muerte, e insistió en mostrar las fotos de una serie de condenados a la pena capital, en primer plano, en las grandes vallas publicitarias de las avenidas de las ciudades de Estados Unidos, la presión del público y el temor de que disminuyeran las ventas de la famosa marca de ropa, provocaron su expulsión definitiva de la empresa.

 

Os he puesto dos ejemplos muy distintos de obras visuales que han impactado en la opinión pública con sus propuestas y sus mensajes. En un caso, fue el procedimiento utilizado por Warhol el que desencadenó una reacción entre la población de origen italiano de los Estados Unidos. Y tuvo que ceder ante la presión, porque había unas personas perjudicadas por la elección de sus motivos gráficos. Sin embargo, en el caso de Oliverio Toscani, fue su temeridad, o su valentía, o su deseo de ser un transgresor de todas las normas comerciales y publicitarias, lo que motivo su expulsión de Benetton. Toscani se atrevió a desafiar a la opinión pública de los Estados Unidos, con sus grandes fotos de presos condenados a la pena de muerte. Yo no voy a comentaros nada en ninguno de los dos casos presentados. Ya sois mayores para poner en marcha vuestro propio pensamiento; vuestra valoración de los hechos; vuestra opinión.

 

Vivimos en un mundo repleto de imágenes (Unidad Didáctica primera de 1º ESO). Pero las imágenes publicitarias, o las imágenes estéticas, no son neutrales: alteran gravemente los estados de consciencia de las personas que las contemplan. Y mientras que muestren exclusivamente un conjunto desordenado de manchas abstractas, o de fotografías seriadas de flores de colores, o de caras de actrices famosas “pasterizadas”, no hay ningún problema para el autor (ya se trate de Andy Warhol, o cualquiera de vosotros/as). Pero si os atrevéis a cruzar la línea de lo que nunca se debe decir, de lo que nunca se debe hacer, o de lo que nunca hay que cuestionar, os puede ocurrir lo mismo que le pasó a Andy Warhol (que no estuvo atento al procedimiento y al contexto). O a Oliverio Toscani (que ya era muy famoso en ese momento, pero que se empeñó en echar un pulso a una parte importante de la población de Estados Unidos). La intolerancia siempre estará vigilando con sus prismáticos invisibles. Para que nada cambie. Para que nada se altere. Para que nadie se atreva a representar las cosas del color que no son (que no son según las costumbres o según las leyes de los poderes establecidos).

 

Aunque hoy acaba el curso y ya no pintaremos ninguna otra propuesta, salvo que alguno/a “se atreva a repetir curso”. Espero que no. Tenéis que pasar a 4º y continuar después los estudios que os gusten. Pero a partir de ahora, en materia artística, tenéis que caminar vosotros solos. Espero que sepáis dialogar interiormente con vosotros mismos, y que no caigáis en trampas para haceros los sordos o los ciegos. Pero también espero que utilicéis, al unísono, el DIALOGO COMO MÉTODO PARA SOLUCIONAR LOS CONFLICTOS.

Vivid plenamente el arte. Jugad con las formas y colores, sobre todo cuando tengáis que despejar alguna duda interna o manifestar alguna idea brillante a los demás. Pero llevad cuidado. En esos momentos de presión o de tensión, si se producen, podéis utilizar la mejor herramienta que os ha enseñado vuestro profesor: EL DIÁLOGO. El diálogo, cargado de razones, de argumentos fuertes y sólidos, de buenas intenciones. Porque ante la expresión sincera de las razones, de los argumentos y de las buenas intenciones, sólo caben dos alternativas en los intransigentes: la represión pura y dura (censura), o el pacto. El pacto dialogado.

Os deseo unas buenas vacaciones a todos y todas. Y por favor, cuando estéis mal, o solos, o angustiados, o tristes, o alegres, no dejéis nunca de coger un trozo de cartón, unas brochas y unas pinturas, y celebrar un diálogo interior con vosotros mismos. O en pareja, que también se pasa muy bien.

Os quiere,

Juanma.

 

 

 

 


GALERÍA BÁSICA DE ANDY WARHOL



GALERÍA BÁSICA DE OLIVERIO TOSCANI


DIÁLOGOS DE COLOR: LA PINTURA EN "PAREJA"

Este curso, aproximadamente en febrero, introduje una actividad creativa que tuve la suerte de trabajar como alumno en el curso que hice en Madrid, en el año 1986-87. de PSICOTERAPIA EN GESTALT. El objetivo era potenciar las dinámicas grupales de los alumnos/as del Taller Creativo, formando parejas de chico/chica para que dialogaran mediante el uso espontáneo de la pintura.

Las reglas del juego eran muy sencillas: previamente, habíamos formado las parejas por sorteo, procurando que las parejas fueran mixtas, salvo en dos o tres casos en los que hubo que admitir que fueran dos chicas las componentes de las parejas, porque predominaban las alumnas en el grupo del taller.

También habíamos repasado algunas obras básicas del EXPRSSIONISMO ABSTRACTO (recuerdo que insistí en las obras de Emilio Vedova), pensando que era mejor trabajar mediante los recursos plásticos de esta tendencia: campos de color, goteos, manchas, restregados, utilización de las propias manos, rodillos, esponjas, brochas, trapos…

En principio, uno de los participantes comienza manchando el cartón soporte, haciendo una primera intervención. Le pedía que sus intervenciones fueran cortas, y que no trataran de “hablar” ellos/as solos; es decir, que utilizaran una parte del soporte. Cuando el primer participante consideraba que ya había acabado, pasaba el turno al otro/a participante, que había estado mirando. Lo primero (y en eso les insistí bastante), era mirar lo que había pasado allí, en el cartón. Y luego, dejándose llevar, tratar de armonizar una respuesta, procurando respetar la intervención primera, pero con valentía y con espontaneidad. Incluso, se podía completar o mejorar lo que había “dicho” el otro compañero/a. En tercer lugar, volvía el turno al primer participante, que tras observar los movimientos de su compañero/a de juego, respondía a su acción. También podía ocurrir que cada uno “hablara” en soledad, sin escuchar lo que había realizado su compañero/a, como nos suele ocurrir en la vida muchas veces. O que el diálogo no fuera muy ordenado y respetuoso, y todo acabara como un “debate” acalorado, cosa que también suele pasar muchas veces: todos gritan, pero nadie se escucha.

Los participantes no podían hablar durante el desarrollo de la actividad. Lo mejor es que estuvieran centrados en el otro/a y en sus acciones, o en la música que sonaba en el taller (que también producía subidas y bajadas de intensidad). Eso sí, los dos participantes podían hacer descansos para ir a la zona de pinturas y coger más material, o para cambiar de instrumentos. La obra acababa cuando los dos lo convenían (en esta ocasión, sí era necesario hablarlo).

En general, la actividad fue un éxito: los alumnos/as respetaron las normas a rajatabla, pero incorporando al mismo tiempo ese clima de improvisación y libertad que yo buscaba en el fondo. En algunos momentos, varias parejas hablaban a la vez sobre el cartón. Y su grado de satisfacción por la experiencia (PINTURA DE LA EXPERIENCIA), fue muy alto. Cuando todo estuvo recogido y limpio, cada pareja, delante de su obra, repasaban el proceso, tratando de aclarar lo que había pasado durante la ejecución del DIÁLOGO DE COLOR.

Sabiendo que lo importante es el proceso, voy a mostrar algunas de las obras acabadas: puro expresionismo abstracto. Sin embargo, los chicos/as que recurrieron a lo figurativo, no obtuvieron resultados tan frescos y creativos.

 

 


FOTOS DE LAS OBRAS REALIZADAS

Quizá los mejores años de exprimentación e investigación hayan sido los tres últimos cursos en el IES ABANILLA, en los que pusimos en marcha la optativa de 3º ESO, TALLER DE EXPRESIÓN CREATIVA. Gracias a todos mis alumnos y alumanas, he podido crecer y experimentar nuevas experiencias y actividades en un proceso de diálogo constante.


Quizá los mejores años de exprimentación e investigación hayan sido los tres últimos cursos en el IES ABANILLA, en los que pusimos en marcha la optativa de 3º ESO, TALLER DE EXPRESIÓN CREATIVA. Gracias a todos mis alumnos y alumanas, he podido crecer y experimentar nuevas experiencias y actividades en un proceso de diálogo constante.


JUGANDO CON LAS ENSEÑANZAS DE JOAN MIRÓ

Tras la sesión de los DIÁLOGOS DE COLOR, y con la finalidad de dar trabajo a los chicos/as que ya habían terminado el retrato y la obra del POP_ART, les propuse a mis alumnos/as que realizaran algunos trabajos en los que predominaran los grafismos y dibujos de trazos negros y amplios, y un colorido alegre, en el que tratasen de incorporar algunas de las observaciones que habíamos hecho en una sesión de presentación de las pinturas de JOAN MIRÓ. Eran los últimos días del mes de junio, con las evaluaciones finales a la vuelta de la esquina.

El objetivo era doble: por un lado, se trataba de enriquecer su bagaje cultural, ya que en Plástica-Visual de 3º ESO estaban trabajando a su vez, con mi compañero de Departamento, reinterpretaciones creativas de algunas obras de PABLO PICASSO (una actividad en la que había que enfatizar el uso de materiales que proporcionaran texturas distintas). Y en segundo lugar, se trataba de recuperar una manera de pintar fresca, espontánea y lúdica, tras realizar una serie de trabajos más complicados con el retrato.

Solo conservo en mis archivos TRES TRABAJOS de aquellos días. Son muy pocos, pero al menos pueden ilustrar el tipo de obras que se realizaron al final del curso 20011-2012.

 

 

LAS ÚNICAS OBRAS RESCATADAS DE LOS ARCHIVOS