EQUIPO DOCUMENTO: LA COMUNICACIÓN VISUAL Y LA AGITACIÓN POLÍTICA

Una obra de 1975, para el día de hoy.
Una obra de 1975, para el día de hoy.

La serigrafía fue una salida fácil y económica para dar a conocer las obras del Equipo DOCUMENTO (una corta experiencia que realizó Juan Mariano Balibrea junto a su amigo y compañero de experiencias teatrales, José Antonio Delicado). Eran años de lucha social y compromiso político. Para ellos, y para el resto de los antiguos componentes del mítico grupo de teatro ANATEMA, la edición de carteles fue un instrumento de propaganda y de comunicación. Entre los años 1975 y 1977, Juan Mariano exploró las posibilidades de la producción de obras e imágenes, y diseñó otros carteles para sus exposiciones y para otros acontecimientos. 

La serigrafía y el diseño gráfico siempre han sido experiencias cortas en la producción gráfica del artista, y casi siempre se desarrollaron en parealelo a su producción pictórica.


CARTELES DE LOS AÑOS COMPROMETIDOS


COLLAGES: TRANSFORMANDO LAS PÁGINAS DE LOS PERIÓDICOS

En los periodos en los que Juan Mariano no ha podido trabajar en el taller, ha trabajado el collage mediante recortes de revistas, prensa y suplementos dominicales. El objetivo era modificar, alterar o transformar los mensajes que los medios de comunicación nos transmiten cada día, enfatizando alguna frase, añadiendo la “foto” que él consideraba oportuna o escribiendo nuevos titulares.

No obstante, al estar enmarcados para la exposición NO ERA ESTO, AMOR MÍO. NO ERA ESTO, las fotos presentan algunos reflejos incómodos.

El collages o fotomontaje siempre ha sido un procedimiento creativo muy explorado por el artista en sus obras, a lo largo de las diversas etpas y materiales.


POEMAS VISUALES

DESDE LA AZOTEA. Los domingos, en algunas ocasiones, son como un viaje de regreso a la infancia. Hoy he tenido que subir al trastero de la cada de mi madre, y desde allí de podido disfrutar de las vistas sorprendentes del barrio de SAN JUAN. Las casas de mi infancia, en su mayoría, han caído en desgracia, y algunas calles y plazas, como la del Cristo del Rescate, también han sido modificadas. Pero aún se puede desfrutar de una buena perspectiva de contraste entre la silueta de la torre de la catedral y las diversas alturas de los edificios que la rodean. En los años 60 y 70, llegó a peligrar el entorno urbanístico. No obstante, algunos desmanes cometidos ya no se pueden evitar.


CONTRASTES: Sólo he conseguido observar una terraza de las de toda la vida. Una terraza similar a la terraza en la que jugaba de pequeño, y en la que la vecina del segundo tenía un amplio gallinero. Ahora se mezclan las ropas tendidas con las antenas parabólicas. El mundo ha cambiado.


BUSCANDO A WILLY: Pues no estaba el muchacho. Y en su lugar he recordado los meses de MANIFESTA 8, que no tiene nada que ver con el famoso Willy. He bajado a comprarle a mi madre unos dulces (53 años trabajando de dependienta en una confitería), y he tratado de buscar alguna casa de las que habían en mi infancia o adolescencia en las proximidades de la plaza de San Juan y el “Castillejo“. Y en la calle de Isabel la Católica, de descubierto algunos restos arqueológicos. Y me he acordado de MANIFESTA 8 (sin comentarios). A lo mejor, estoy haciendo una obra de arte EFÍMERO tratando de averiguar lo que queda de las calles de mi infancia.


LAS PUERTAS: UNA INVITACIÓN. Muchas puertas están abiertas, y se puede contemplar las entradas, esos sitios en los que los niños y niñas jugábamos a ciertas cosas, tratando de escapar de la mirada del resto del grupo (pero no sean mal pensados).


PINTADAS EN MI BARRIO: Me gusta rescatar las nuevas y las viejas pintadas que hay por las calles. Esta, en concreto, se la dedico al señor Rato, al señor Botín y a todos los demás (de cuyos nombres no quiero acordarme).


EN SANTA EULALIA. Caminando hacia la confitería, no me he resistido a reflejar la inclinación de la torre de la iglesia de Santa Eulalia, ese hermoso templo barroco murciano. El día menos pensado, se termina de torcer del todo…


CALLE SOLITARIA. A veces, al encontrase inmerso en un escenario que no nos pertenece, podría parecer que uno se siente parte de una película extraña, algo así como un artista invitado a no se sabe qué historia; de una película de la que apenas conocemos nada, salvo lo que pueda ocurrir en ese instante y en los instantes que probablemente se sucederán por orden de un director desconocido.

A veces, al encontrase dentro en un decorado de cartón piedra, se puede sentir el miedo que tiene que producir el vacío total, si lo hubiera, o la soledad de los espacios y la ausencia de vida.

A veces, cuando te has colado sin permiso por un fotograma roto de la realidad, prefieres salir por uno de los laterales y buscar otra historia, porque en esos instantes, si existiera la más pequeña posibilidad de que la cámara se congelara y se produjera un “stand by” de duración ilimitada, un corte obtuso en la cuarta dimensión, o un segundo interminable, sería como ingresar en el tiempo de un verbo conjugado en subjuntivo. O como montarse para siempre en una camilla vacía de un tanatorio.


LA IMAGEN QUE NUNCA VEMOS. Hay imágenes que dan la cara. Hay imágenes que son tan conocidas, tan carentes de significado, tan habituales, que ya no nos producen ninguna sorpresa. Pero de pronto, el azar nos puede gastar una broma, y todo lo que vamos dejando atrás, lo vivido en nuestra historia más reciente, se nos devuelve, al revés, en modo de foto fija. Y no nos reconocemos.

Y sentimos la angustia aquella de la que hablaba Jean Paul Sartre en su novela “LA NÁUSEA“.


O TÚ, O YO. PERO LOS DOS, NO. Ya sé que nadie quiere tener encuentros desagradables en la tercera fase, pero en la vida diaria hay “momentos” que encierran en sí mismos la posibilidad del descalabro total. Y no me refiero a esos pequeños accidentes en los que el coche adopta una forma irregular, aleatoria. Bastaría un pequeño descuido de uno de los dos conductores para que el guión de la historia fuera distinto. Totalmente distinto.


SI EL MUNDO FUERA COMO UN CUADRO DE WARHOL, podríamos hacer una fiesta en la guantera del coche. Agazapados, escondidos, ajenos a la vida que nos ha sido concedida. A lo establecido por las leyes divinas. O por las normas de cualquier administrador aburrido. Pero el mundo no es como nos cuentan. O al menos eso es lo que parece en esta foto alterada, que no representa en absoluto la realidad que nos invade. Ni al lugar o sitio que nunca ha llegado a existir, salvo en mi novela.

Y tú, mientras tanto, vas conduciendo por un camino desierto, dando trompicones contra los bordes de las aceras, tratando de sintonizar una emisora que no repita lo que sucedió ayer. O pensando en la próxima cita con el destino.

Y buscando, a pesar de todo, un motivo para seguir en la dirección equivocada.


LA CASITA BLANCA DE BLANCANIEVES. Había una vez una linda princesita, una hija del pueblo, una vulgar muchacha que se creía todas las historias de sus abuelos MATERNOS (los que ya no existen porque su mundo se ha terminado; los que han muerto en el olvido, sin comprender tan siquiera cómo se ponía en el artilugio una cinta de vídeo). Y la muchacha del cuento, la protagonista, la desterrada sirvienta de un lejano palacio, se afanaba cada mañana, a las seis y media, en arreglarse un poco el pelo, y las comisuras de los labios, para salir a la calle. Y en la calle, o en el trabajo, que a veces es lo mismo, buscaba incesantemente la recompensa a tantas miserias. Pero las recompensas que le prometían en las televisiones, por las noches, a las tantas, cuando no tenía nadie que le contara la bella historia de la princesa feliz, nunca llegaron envueltas en forma de cajita de bombones con licor, o de rana mutante, o de príncipe envasado al vacío.


CARTELES DE SUS PROPIAS EXPOSICIONES

Cuando en nuestra Región casi nadie hablaba de AUTONOMÍA, Juan Mariano realizó una serie de exposiciones por distintas localidades de la Región, reflejando, desde una óptica de izquierdas, los problemas sociales y económicos de nuestra tierra y de nuestras gentes.

Además de este cartel, el pintor elaboró otros carteles en diferentes momentos, para anunciar sus propias exposiciones (en GALERÍA).

De momento, aún no he conseguido reunir las imágenes de otros encargos de cartelismo que ha tenido que realizar Juan Mariano para distintas organizaciones.


GALERÍA DE CARTELES DE SUS PROPIAS EXPOSICIONES


EL COMPROMISO MEDIOAMBIENTAL

Algunos de los trabajos gráficos realizados por Juan Mariano, están reloacionados con su compromiso medioambiental. Desde el 2003, es miembro de ADESGA (Asociación por el Desarrollo Sostenible del Garruchal). Ha participado en numerosas manifestaciones convocada por la plataforma MURCIA NO SE VENDE. Y en algunas ocasiones, ha colaborado en la denuncia de ciertos problemas con sus diseños.


DISEÑO DE LA PORTADA DE LA REVISTA "LÁPIZ DE CURAR"

Hace unos meses, y a propuesta de los maestros/as de las AULAS HOSPITALARIAS del hospital Virgen de la Arrixaca, Juan Mariano se encargó de diseñar la portada de la revista que se edita cada  año en el citado hospital.

Para elaborar el diseño, Juan Mariano utilizó como base un trabajo de pintura elaborado en el taller de creatividad. El trabajo fue realizado por  un niño de 5 años que no hablaba ni una palabra de castellano. El pintor me ha comentado que le llamó la atención el hecho de que el niño cubriera todo el espacio de la cara de su propio retrato con bandas de colores. A partir de ahí, decidió incluir, mediante fotomontaje, una serie de elementos propios del trabajo que se realiza habitualmente en las Aulas Hospitalarias, sobre la base de la pintura del niño.


ALGUNOS CATÁLOGOS

¡Gracias, Salva!
¡Gracias, Salva!

Siempre que ha sido posible, Juan Mariano ha preparado algunos catálogos de sus exposiciones. Generalmente, con poco presupuesto y  sin poder participar en el diseño.

Sin embargo, la portada roja y negra de la primera exposición de "NO ERA ESTO, AMOR MÍO. NO ERA ESTO...", fue un trabajo programado por él mismo, y diseñado por su amigo y compañero Salvador Pérez.

También pudo intervenir, en cierta medida, en el catálogo que le diseño su amigo y fotógrafo José Luis Montero, para la exposición "OCEANO DE SILENCIO", presentada en la Sala de la Convalecencia (Universidad de Murcia).

Y dentro de las facilidades que le dieron en la Concejalía de Cultura y Festejos del Ayuntamiento de Molina de Segura, también pudo orientar el trabajo de la diseñadora de la imprenta.


GALERÍA DE CATÁLOGOS


GALERÍA DE FOTOGRAFÍAS 1


GALERÍA DE FOTOGRAFÍAS 2


FERIA DEL LIBRO EN MURCIA

En el mismo periodo que estaba diseñando los dibujos y aguadas de la exposición presentada en la CAFETERÍA AULA, me encargué de diseñar el CARTEL, el TRÍPTICO INFORMATIVO, el SEPARADOR DE LECTURA y una PEGATINA con el lema HACIA LA PAZ.

Voy a mostrar algunas de las imágenes que representaban las películas que se iban a proyectar en paralelo durante el tiempo de celebración de la FERIA DEL LIBRO.